Tuesday, September 26, 2006
Mi dulce corazón roto...
Pretendo despertar y ver que esto no ha sucedido, pues en velación por ello he permanecido, enmendando lo escaso que no se ha magullado. De púas al alma y sufrimiento en mi entidad, de lamentos y sollozos y de broncas recluidas. Lesiones recónditas y taciturnas que carcomen mi ser, que se sotierran como zarpas y demuelen mi entender, y de conocer que es mi yerro y de soportar cada noche. Mal profecía que estruja mi pecho, mal acervo que vino para quedarse, cuán lastimado estoy, cuánto morbo me ha inyectado...
Cuánto tiempo ha franqueado, cuanto más se incrustan en mí esas espinas en mi pecho, proporcióname tu cariño para templar mis heridas que sienten que no se hilván por sí solas para recobrarse, cuánto mal perpetúa en mí, redímeme de éste suplicio, despídeme la sirga de protección, la de tu amor que quizás sea asaz para retornarme a mi ser, védame el azote de las malas quimeras, de esas pesadillas carnales de las que ya no quiero ser parte...
Monday, January 30, 2006
el cretino capitulo 11
Capitulo 11:
Soy la mente perdida del estúpido, soy la suciedad del cristal, soy la mala tecla de la composición, soy las palabras sin significado, soy la columna que sostiene el orden. Quien iba pensarlo, antes de conocer realmente al amor pensé estar enamorado de alguien, solo era un pobre capricho, una obsesión. Era otra Natalia, antes de tener este rápido amorío con la ya muerta Natalia, en mis épocas de obsesión escolar me gustaba una mujer. Era menor que yo por un año y tardé cuatro años en hablarle, mi poco coraje ya era instintivo en esos años, obviamente fue uno de los tantos fracasos que tuve en la vida que ya no deja de asombrarme. Ahora ella después de rechazarme como un pobre infeliz instigándome a menospreciarme ingresa a mi vida nuevamente diciéndome lo equivocada que estuvo. Tan bella tan serena se sienta en el banco de la plaza mientras inocentemente deshoja una margarita sin pensar que la he descubierto. Una figura que tan preciosa descansa sobre una posadera del dulce verde que regala esta tarde en el centro, yo camino hacia un trámite pero me detengo un segundo a poder degustarla con mis ojos. No me atrevo a volverle a hablar, tan cambiante, tan indescriptible. Me tranquilizas los pensamientos solo otorgándoles tu figura por un segundo. La peatonal se vuelve en milésimas que duran minutos, todo el mundo transita a un paso demasiado lento, lo único que funciona eres tú, tú en esa plaza con tus carpetas y uniforme. Sientes que alguien te está mirando y giras tu cabeza para quienes te rodean, no me distingues en la multitud, yo sigo mi camino sin mirar atrás, te olvido, eres un paso al costado, termino con mis cosas y sigo pensando en ti. No te amo, debo decirlo, no llenas mi corazón pero sí mi mente. Me detengo en una confitería antes de regresar a casa, son las cinco y media, no me doy cuenta que antes me cité con mi difunta aventura. En la misma mesa, en el mismo lugar permanezco expectante que tu aparezcas a través de la vidriera caminando hacia la puerta. Pasa el tiempo y vuelvo a la realidad, estás muerta pero en mi imaginación persistes mirándome desde el otro lado de la vidriera.
Maldigo mis sentimientos, provocas tentación en mí. Resurgiste de mi pasado haciendo temblar mis firmes pasiones ya confirmadas. No soy una persona enamoradiza pero simplemente no puedo fingir que no existen mas mujeres en el mundo. Soy un ser aberrante, no entiendo estos cruces que hace mi vida. Se supone que me encuentro descaminado pero aun insistes en poner mas yugos a mi interminable destino. Me siento un fenómeno de la naturaleza, odio la compleja forma de pensar de las mujeres, no las entiendo, siempre presencié a alguna que otra chica diciendo que se sentían utilizadas de una u otra forma por la sociedad sexista que las ve como objetos nada más. Es una simple calamidad para mí, creo que también de una u otra forma lo revivo día a día. No es que me crea algún objeto sexual femenino sino que toda mi vida me encontré bajo la mira del sexo opuesto. Recuerdo que desde los doce años me han seguido, escrito cartas, llamado, hasta cocinado. A mi entender esto del cortejo es una estupidez, no creo que exista amor que entre por la panza o mediante letras. No creo que solo por unas letras escritas en una hoja hagan pensar diferente o vuelvan más bella a la mujer. Que infelices son las mujeres que esperan fidelidad y sinceridad de los hombres. Peor es cuando están enamoradas porque se vuelven tan sonsas que no pueden caer en la realidad, a los hombres nos gustan los grandes bustos, las pequeñas cinturas, nos gusta los traseros redondos y las bocas carnosas. No nos importa nada del pensamiento de las chicas, nuestras intenciones sólo se basan en objetivos carnales, la conquista es un trámite obligado como si fuera parada de colectivo. Total no nos importa ir a desperdiciar algún tiempo en sus casas con tal de que tarde o temprano entreguen lo que queremos, son una infelices las mujeres, las usamos como queremos. Con tal de escuchar siempre si querida, estás más linda o bajaste de peso nos regalan los gratos placeres genitales; De igual forma hubiésemos desperdiciado nuestro decadente tiempo en algún otro lugar que nos produzca más aburrimiento. Soy la voz machista del siglo XXI.
Soy la mente perdida del estúpido, soy la negligencia médica, soy la vista omisa del policía. Estoy comiendo en la cocina. Entre mis manos se encuentra un sándwich de salame y queso envuelto en pan lactal y sin ningún aderezo. Una luz tenue se encuentra sobre mi cabeza, opaca, tranquilo doy pequeños mordiscones al emparedado de forma cuadrada y asimétrica. En el cuarto contiguo se encuentra mi padre trabajando en la PC y cruzando el pasillo mis hermanos están divirtiéndose en la cama de mi mamá que se encuentra acostada y leyendo un diario por su agotador día. Puedo distinguir la radio que los adosa a su felicidad. Digiero un gran trago de jugo de naranja, solo una mascota me acompaña solo por su sed de carne que demuestra con sus ladridos. La televisión está encendida, un conductor habla acerca de la inseguridad y los secuestros, a veces pienso que quiero ser secuestrado para que mi familia me ponga un poco de atención, que delirios los míos. Dejo el plato y el vaso sobre la mesada de la cocina para lavar, mañana la empleada se encargará de los trastos sucios. Por favor, mi vida cotidiana es un eterno suplicio, me dejan de lado, estoy solo sentado en una silla a solo dos metros de la mesa de planchar, quiero encenderla, desfigurar mi rostro con el calor de la furia, quiero desaparecer. Borrar mi huella de la tierra, quitar la pisada que he dejado en la era por más pequeña que fuera. Simplemente desvanecer, desintegrarme, para que continuar la carrera si todos dicen que voy en sentido errado, para que finalizar la obra que me indican que tiene malos cimientos; Para qué complicarme la vida, soy el recuerdo de ese día triste en que el amor decepcionó.
El fuego en mi interior se enciende, la llama que calcina mi paciencia consume toda la materia que nutre mi ser, mi paciencia se incendia, me quemo, estoy ardiendo, solo el agua de tu amor puede apaciguar la gran llamarada que es la desesperación. Mi corazón es solitario y te necesita; hoy mas que nunca está más solo todavía y con sus necesidades vivas, mi delirante amor se encuentra en decadencia, por favor, atiende mis llamados.
En mi profundidad como si fuera cristal acabas con mi ahora tierna alma que explota en mil pedazos. Me volví mejor persona solo para que puedas apreciar lo poco positivo que tengo. Nada puedo dar que sea mucho mas bueno que los otros, no puedo superar sus ofertas, pueden ser más bellos, más inteligentes o estables pero solo a cambio puedo ofrecerte mi corazón envuelto solo en un sucio cartón que simboliza mi persona. Pero no prestes atención a la envoltura, no juzgues la preciada ofrenda que te otorgo, solo acéptala e inúndala del cariño que yo le privé.
Mira me haz hecho un tonto otra vez, ya no puedo ver mi reflejo por la vergüenza que siento hoy en mi interior. Fortunas he gastado para estar a tu lado pero no existe precio para eso. Si lo hubiera y costara millones sacrificaría mis brazos y piernas para tener el gusto de recibir caricia tuya que recorra mi rostro y moriría feliz. Solo soy una marca de la blanca pared de la esperanza, solo un retrato perdido en el gran mural de la eterna espera y un número más de los tantos desilusionados del amor. Soy el dulce lamento del rostro de la princesa.
Soy la mente perdida del estúpido, soy la suciedad del cristal, soy la mala tecla de la composición, soy las palabras sin significado, soy la columna que sostiene el orden. Quien iba pensarlo, antes de conocer realmente al amor pensé estar enamorado de alguien, solo era un pobre capricho, una obsesión. Era otra Natalia, antes de tener este rápido amorío con la ya muerta Natalia, en mis épocas de obsesión escolar me gustaba una mujer. Era menor que yo por un año y tardé cuatro años en hablarle, mi poco coraje ya era instintivo en esos años, obviamente fue uno de los tantos fracasos que tuve en la vida que ya no deja de asombrarme. Ahora ella después de rechazarme como un pobre infeliz instigándome a menospreciarme ingresa a mi vida nuevamente diciéndome lo equivocada que estuvo. Tan bella tan serena se sienta en el banco de la plaza mientras inocentemente deshoja una margarita sin pensar que la he descubierto. Una figura que tan preciosa descansa sobre una posadera del dulce verde que regala esta tarde en el centro, yo camino hacia un trámite pero me detengo un segundo a poder degustarla con mis ojos. No me atrevo a volverle a hablar, tan cambiante, tan indescriptible. Me tranquilizas los pensamientos solo otorgándoles tu figura por un segundo. La peatonal se vuelve en milésimas que duran minutos, todo el mundo transita a un paso demasiado lento, lo único que funciona eres tú, tú en esa plaza con tus carpetas y uniforme. Sientes que alguien te está mirando y giras tu cabeza para quienes te rodean, no me distingues en la multitud, yo sigo mi camino sin mirar atrás, te olvido, eres un paso al costado, termino con mis cosas y sigo pensando en ti. No te amo, debo decirlo, no llenas mi corazón pero sí mi mente. Me detengo en una confitería antes de regresar a casa, son las cinco y media, no me doy cuenta que antes me cité con mi difunta aventura. En la misma mesa, en el mismo lugar permanezco expectante que tu aparezcas a través de la vidriera caminando hacia la puerta. Pasa el tiempo y vuelvo a la realidad, estás muerta pero en mi imaginación persistes mirándome desde el otro lado de la vidriera.
Maldigo mis sentimientos, provocas tentación en mí. Resurgiste de mi pasado haciendo temblar mis firmes pasiones ya confirmadas. No soy una persona enamoradiza pero simplemente no puedo fingir que no existen mas mujeres en el mundo. Soy un ser aberrante, no entiendo estos cruces que hace mi vida. Se supone que me encuentro descaminado pero aun insistes en poner mas yugos a mi interminable destino. Me siento un fenómeno de la naturaleza, odio la compleja forma de pensar de las mujeres, no las entiendo, siempre presencié a alguna que otra chica diciendo que se sentían utilizadas de una u otra forma por la sociedad sexista que las ve como objetos nada más. Es una simple calamidad para mí, creo que también de una u otra forma lo revivo día a día. No es que me crea algún objeto sexual femenino sino que toda mi vida me encontré bajo la mira del sexo opuesto. Recuerdo que desde los doce años me han seguido, escrito cartas, llamado, hasta cocinado. A mi entender esto del cortejo es una estupidez, no creo que exista amor que entre por la panza o mediante letras. No creo que solo por unas letras escritas en una hoja hagan pensar diferente o vuelvan más bella a la mujer. Que infelices son las mujeres que esperan fidelidad y sinceridad de los hombres. Peor es cuando están enamoradas porque se vuelven tan sonsas que no pueden caer en la realidad, a los hombres nos gustan los grandes bustos, las pequeñas cinturas, nos gusta los traseros redondos y las bocas carnosas. No nos importa nada del pensamiento de las chicas, nuestras intenciones sólo se basan en objetivos carnales, la conquista es un trámite obligado como si fuera parada de colectivo. Total no nos importa ir a desperdiciar algún tiempo en sus casas con tal de que tarde o temprano entreguen lo que queremos, son una infelices las mujeres, las usamos como queremos. Con tal de escuchar siempre si querida, estás más linda o bajaste de peso nos regalan los gratos placeres genitales; De igual forma hubiésemos desperdiciado nuestro decadente tiempo en algún otro lugar que nos produzca más aburrimiento. Soy la voz machista del siglo XXI.
Soy la mente perdida del estúpido, soy la negligencia médica, soy la vista omisa del policía. Estoy comiendo en la cocina. Entre mis manos se encuentra un sándwich de salame y queso envuelto en pan lactal y sin ningún aderezo. Una luz tenue se encuentra sobre mi cabeza, opaca, tranquilo doy pequeños mordiscones al emparedado de forma cuadrada y asimétrica. En el cuarto contiguo se encuentra mi padre trabajando en la PC y cruzando el pasillo mis hermanos están divirtiéndose en la cama de mi mamá que se encuentra acostada y leyendo un diario por su agotador día. Puedo distinguir la radio que los adosa a su felicidad. Digiero un gran trago de jugo de naranja, solo una mascota me acompaña solo por su sed de carne que demuestra con sus ladridos. La televisión está encendida, un conductor habla acerca de la inseguridad y los secuestros, a veces pienso que quiero ser secuestrado para que mi familia me ponga un poco de atención, que delirios los míos. Dejo el plato y el vaso sobre la mesada de la cocina para lavar, mañana la empleada se encargará de los trastos sucios. Por favor, mi vida cotidiana es un eterno suplicio, me dejan de lado, estoy solo sentado en una silla a solo dos metros de la mesa de planchar, quiero encenderla, desfigurar mi rostro con el calor de la furia, quiero desaparecer. Borrar mi huella de la tierra, quitar la pisada que he dejado en la era por más pequeña que fuera. Simplemente desvanecer, desintegrarme, para que continuar la carrera si todos dicen que voy en sentido errado, para que finalizar la obra que me indican que tiene malos cimientos; Para qué complicarme la vida, soy el recuerdo de ese día triste en que el amor decepcionó.
El fuego en mi interior se enciende, la llama que calcina mi paciencia consume toda la materia que nutre mi ser, mi paciencia se incendia, me quemo, estoy ardiendo, solo el agua de tu amor puede apaciguar la gran llamarada que es la desesperación. Mi corazón es solitario y te necesita; hoy mas que nunca está más solo todavía y con sus necesidades vivas, mi delirante amor se encuentra en decadencia, por favor, atiende mis llamados.
En mi profundidad como si fuera cristal acabas con mi ahora tierna alma que explota en mil pedazos. Me volví mejor persona solo para que puedas apreciar lo poco positivo que tengo. Nada puedo dar que sea mucho mas bueno que los otros, no puedo superar sus ofertas, pueden ser más bellos, más inteligentes o estables pero solo a cambio puedo ofrecerte mi corazón envuelto solo en un sucio cartón que simboliza mi persona. Pero no prestes atención a la envoltura, no juzgues la preciada ofrenda que te otorgo, solo acéptala e inúndala del cariño que yo le privé.
Mira me haz hecho un tonto otra vez, ya no puedo ver mi reflejo por la vergüenza que siento hoy en mi interior. Fortunas he gastado para estar a tu lado pero no existe precio para eso. Si lo hubiera y costara millones sacrificaría mis brazos y piernas para tener el gusto de recibir caricia tuya que recorra mi rostro y moriría feliz. Solo soy una marca de la blanca pared de la esperanza, solo un retrato perdido en el gran mural de la eterna espera y un número más de los tantos desilusionados del amor. Soy el dulce lamento del rostro de la princesa.
Puchas
Con sutileza te conjeturo en inmensos mares de pensamientos resurge tu cara con grandes ojos tristes que me ruegan que no hiera ese tierno corazón. Con una mirada susceptible y una sonrisa serena me tranquilizas, con solo oír tu voz templas mi alma que ruge por tus labios y mi hambre de ti. Me sentía acompañado y siempre miraba a mi lado, siempre me ilusionaba que compartías mis momentos cuando en realidad estaba solo. Esa maldita soledad que hoy no me abandona, la misma que me arrebato mi amor y lo llevo a kilómetros de distancia, me haces sentir desdichado al recordarme lo lejos que estás. Todo es una tortura y sin embargo te sigo amando, ese vil sentimiento que se niega a dejarme, el único que me hace sufrir cada mañana. Y refriego mi mano por mi rostro tratando de aclarar las ideas que se vuelven más confusas aún pero nada se soluciona. Mi melancolía es producto de su lejanía y mi miseria de su pasión. Es el esparcimiento del destino o la broma de un omnipotente pero siento aventajarme a esta mala jugada del corazón. En una asombrosa noche y solo por tus palabras caí en las redes de tu calor, y requiero de ti como mis pulmones precisan del aire. Y con un baladro mi interior dice tu nombre, mote que genera cosquilleo en mi vientre y felicidad que se refleja en mi semblante expresión. Aspiro profundo una vez más para digerir el malestar que provoca saber que estás tan distante pero el conflicto en mi remoza porque me genera una nueva sonrisa el saber que eres mía y así como yo te pertenezco... maldigo una vez mas y me sereno al saber que me redimes también.
Friday, November 25, 2005
PePeRiNs... Tu aMiSTaD eS uN DoN PreCiaDo... Tu NeNa!!
"Venus" un borrador del PePeRiNs... TKM!
Existió una diosa traviesa, una diosa que admiraba desde los cielos a los mortales, tal como todos los dioses ellos envidaban la mortalidad humana, el sentir que cada momento es único, que la vida es un tiempo que se va descontando, que cada latido del corazón es un latido menos para la hora final, su atención se encontraba puesta sobre cada mortal y sobre los hombres en especial, su curiosidad la llevó un día a discutir con los demás dioses que compartían el lecho de eternidad. Enojada con sus pares decidió materializarse en una forma humana, ella tantas veces había deseado volverse humana, sentir la sangre correr por sus venas y aventurarse a la vida imperdurable, en una noche fría bajó de los cielos ante la atenta mirada de los demás altísimos señores, cayó ante las heladas aguas de un río donde emergió siendo una mujer, era la beldad personificada, la inocencia y la astucia combinadas, ante una luna muy serena caminó por las playas que rodeaban una ciudad, con su cuerpo desnudo y una figura que inspiraba a la provocación comenzó a deambular por las calles; Los pobladores se encontraban asombrados ante tanta divinosidad congregada, ella solo mostraba una mirada sensual y una sonrisa picaresca frente a todos los excitados pueblerinos que no podían digerir tan rara situación.
Se estableció como humana consiguiendo todo lo que quería a costa de los deseosos hombres con la simpleza de su belleza como precio. Ella pensaba que los sentimientos eran estúpidos, ella no comprendía al amor, ella abusaba de sus atributos sexuales para conseguir lo que le satisfacía. Cada noche tenía un hombre diferente entre sus brazos, su boca probaba cada día la lujuria, su voz dejaba anonadada a cada persona que la conocía, sus atuendos incitaban al erotismo, los hombres que salían con ella eran como lobos acechando una oveja solitaria. Cada noche se embarcaba en un lugar de mala muerte distinto llevándose de cada uno a algún acompañante de turno, ella creía sentirse feliz de tener una existencia común y corriente como la de todos los que pisan el planeta tierra.
Los dioses celosos de su supuesta felicidad planearon destruir el emocionante acontecimiento que ella estaba pasando, idearon al ser perfecto que cruzaría su camino, un ser que era amamantado por la oscuridad, un ser que se encontraba en un estado demencial y emocionalmente inestable, un ser que sería incapaz de caer en sus juegos, un "Cretino".
Como cada noche, ella dispuso a hacer la rutina de siempre, ir a un lugar que fuera un criadero de pecadores a llevarse consigo a algún imbécil que le propiciara un rato de diversión, invitado por las estrellas el enviado de los Magníficos se dispuso a tratar de distraer sus penas amorosas y entregarse en una partida de pool. Como una tigresa ella lo vio ante un ambiente pesado lleno de humo, música fuerte y carcajadas. Sólo, tranquilo, así lo vio ella, la depredadora de individuos; Ella no sabía que futuro acontecía de la mano de éste sujeto. Tras utilizar las maniobras de siempre, unas miradas picarescas y una conversación inocente él cayó en sus redes. Como un lobo que lleva el alimento a su guarida ella lo orientó hacia una pista de baile cercana donde en teoría él debería rendir sus intentos ante su inconmensurable perfección. Ante luces parpadeantes, una multitud a sus alrededores y melodías que carecían de sentido Venus consumió una vez más la vitalidad de otro mortal, solo con sus movimientos hipnóticos lo dejó anonadado y sin capacidades de reacción. Con sus labios como veneno infectó al idiota con su virginal parodia de mujer. Él había abdicado sus intentos de resistencia, estaba entregado a sus caprichos, estaba entregado a la concentración de sensualidad que irradiaban sus ojos, ningún ser podía pelear contra su cuerpo, él suprimió su mente, olvidó su amor y por una hora fue de ella.
Venus lo tenía donde quería, no sospechaba que era un enviado de sus ahora enemigos que solo deseaban aguar la fiesta de la nueva bella mujer, por un instante el había dejado de existir al igual que sus traumas. Ella fomentaba al animal que el idiota tenía adentro, tal como ella lo esperaba él la llamó. Se encontró con la excitante mujer que lo tenía encandilado, volvieron a consumir la llama sexual en una abandonada cortada de esa ciudad; Cuando ella pensaba que estaba totalmente regalado a su dirección lo fue a visitar y ella creía todavía que comía prácticamente de sus manos este pobre siervo que existía solo para entretener a los dioses. En ese momento él le demostró por qué era candidato de los divinos, se acabó la diversión para la diosa con el rechazo del único hombre en su larga vista de aventuras románticas, fue tan sorpresiva su respuesta que la dejó sin palabras, ella no entendía nada, siquiera la razón por la cual se derramaban lágrimas por sus ojos, la punzada que sentía en el corazón o que sus hombros se sintieran por el piso. Solo acompañada por el silencio se marchó, no podía aguantar ese sentimiento tan amargo, se dio cuenta que se había enamorado de este singular hombre, y que el mismo la había rechazado, maldijo el día que se le ocurrió esta idea de ser mujer, la idea de jugar con los mortales al estilo del mejor titiritero. Odiaba la idea desde su principio, se entregó a los malignos pensamientos que la rodeaban. No volvió a su hogar, después de caminar por varias horas se arrojó desde el puente más cercano hacia el río que la había visto nacer, su alma se elevó de nuevo con sus iguales, era una diosa de nuevo, estaba feliz de solo observar a los mortales sin tener que compenetrarse con ninguno de ellos, algún lugar de su alma prevalecía la figura de quién había roto su corazón, el enviado, el antihéroe, "El Cretino"...
Existió una diosa traviesa, una diosa que admiraba desde los cielos a los mortales, tal como todos los dioses ellos envidaban la mortalidad humana, el sentir que cada momento es único, que la vida es un tiempo que se va descontando, que cada latido del corazón es un latido menos para la hora final, su atención se encontraba puesta sobre cada mortal y sobre los hombres en especial, su curiosidad la llevó un día a discutir con los demás dioses que compartían el lecho de eternidad. Enojada con sus pares decidió materializarse en una forma humana, ella tantas veces había deseado volverse humana, sentir la sangre correr por sus venas y aventurarse a la vida imperdurable, en una noche fría bajó de los cielos ante la atenta mirada de los demás altísimos señores, cayó ante las heladas aguas de un río donde emergió siendo una mujer, era la beldad personificada, la inocencia y la astucia combinadas, ante una luna muy serena caminó por las playas que rodeaban una ciudad, con su cuerpo desnudo y una figura que inspiraba a la provocación comenzó a deambular por las calles; Los pobladores se encontraban asombrados ante tanta divinosidad congregada, ella solo mostraba una mirada sensual y una sonrisa picaresca frente a todos los excitados pueblerinos que no podían digerir tan rara situación.
Se estableció como humana consiguiendo todo lo que quería a costa de los deseosos hombres con la simpleza de su belleza como precio. Ella pensaba que los sentimientos eran estúpidos, ella no comprendía al amor, ella abusaba de sus atributos sexuales para conseguir lo que le satisfacía. Cada noche tenía un hombre diferente entre sus brazos, su boca probaba cada día la lujuria, su voz dejaba anonadada a cada persona que la conocía, sus atuendos incitaban al erotismo, los hombres que salían con ella eran como lobos acechando una oveja solitaria. Cada noche se embarcaba en un lugar de mala muerte distinto llevándose de cada uno a algún acompañante de turno, ella creía sentirse feliz de tener una existencia común y corriente como la de todos los que pisan el planeta tierra.
Los dioses celosos de su supuesta felicidad planearon destruir el emocionante acontecimiento que ella estaba pasando, idearon al ser perfecto que cruzaría su camino, un ser que era amamantado por la oscuridad, un ser que se encontraba en un estado demencial y emocionalmente inestable, un ser que sería incapaz de caer en sus juegos, un "Cretino".
Como cada noche, ella dispuso a hacer la rutina de siempre, ir a un lugar que fuera un criadero de pecadores a llevarse consigo a algún imbécil que le propiciara un rato de diversión, invitado por las estrellas el enviado de los Magníficos se dispuso a tratar de distraer sus penas amorosas y entregarse en una partida de pool. Como una tigresa ella lo vio ante un ambiente pesado lleno de humo, música fuerte y carcajadas. Sólo, tranquilo, así lo vio ella, la depredadora de individuos; Ella no sabía que futuro acontecía de la mano de éste sujeto. Tras utilizar las maniobras de siempre, unas miradas picarescas y una conversación inocente él cayó en sus redes. Como un lobo que lleva el alimento a su guarida ella lo orientó hacia una pista de baile cercana donde en teoría él debería rendir sus intentos ante su inconmensurable perfección. Ante luces parpadeantes, una multitud a sus alrededores y melodías que carecían de sentido Venus consumió una vez más la vitalidad de otro mortal, solo con sus movimientos hipnóticos lo dejó anonadado y sin capacidades de reacción. Con sus labios como veneno infectó al idiota con su virginal parodia de mujer. Él había abdicado sus intentos de resistencia, estaba entregado a sus caprichos, estaba entregado a la concentración de sensualidad que irradiaban sus ojos, ningún ser podía pelear contra su cuerpo, él suprimió su mente, olvidó su amor y por una hora fue de ella.
Venus lo tenía donde quería, no sospechaba que era un enviado de sus ahora enemigos que solo deseaban aguar la fiesta de la nueva bella mujer, por un instante el había dejado de existir al igual que sus traumas. Ella fomentaba al animal que el idiota tenía adentro, tal como ella lo esperaba él la llamó. Se encontró con la excitante mujer que lo tenía encandilado, volvieron a consumir la llama sexual en una abandonada cortada de esa ciudad; Cuando ella pensaba que estaba totalmente regalado a su dirección lo fue a visitar y ella creía todavía que comía prácticamente de sus manos este pobre siervo que existía solo para entretener a los dioses. En ese momento él le demostró por qué era candidato de los divinos, se acabó la diversión para la diosa con el rechazo del único hombre en su larga vista de aventuras románticas, fue tan sorpresiva su respuesta que la dejó sin palabras, ella no entendía nada, siquiera la razón por la cual se derramaban lágrimas por sus ojos, la punzada que sentía en el corazón o que sus hombros se sintieran por el piso. Solo acompañada por el silencio se marchó, no podía aguantar ese sentimiento tan amargo, se dio cuenta que se había enamorado de este singular hombre, y que el mismo la había rechazado, maldijo el día que se le ocurrió esta idea de ser mujer, la idea de jugar con los mortales al estilo del mejor titiritero. Odiaba la idea desde su principio, se entregó a los malignos pensamientos que la rodeaban. No volvió a su hogar, después de caminar por varias horas se arrojó desde el puente más cercano hacia el río que la había visto nacer, su alma se elevó de nuevo con sus iguales, era una diosa de nuevo, estaba feliz de solo observar a los mortales sin tener que compenetrarse con ninguno de ellos, algún lugar de su alma prevalecía la figura de quién había roto su corazón, el enviado, el antihéroe, "El Cretino"...
Saturday, October 29, 2005
PePeRiNs... No Se En QuE qUeDaMos.... EsTaMoS PeLeaDoS o No?
PeRo IguaL VaLeN La PeNa... SoN DiViNaS... MuY SoFiStiCaDaS PaRa Mi!!!
Fugaz
Solo trataba de enamorarte primero,
En este amor demencial.
Y tu fe me resultó imparcial
Ya que todo fue efímero.
Mi trofeo era tu boca,
Mi esperanza era tu mirada
Como estrella fugaz no queda nada,
Y tu presencia en mi nada provoca.
Y vuelvo a mis andanzas
Con mi corazón carroñado
Porque con tu negativa me has humillado,
Dejándome sólo con la desesperanza.
Pagano
Rebanaste y guardaste mi amor,
Lo fragmentaste para dilapidarlo durante la hambruna,
Y de mis expectativas no subsistió ninguna,
Todo pecado de tu rencor.
Por la noche me enteré de tu tragedia,
Entre tanto precisé de tu cariño,
Escudriñando a su madre aguardé como un niño.
Y solo obtuve tu rechazo y soberbia.
Incontables fueron las veces que pensé en ti,
Muchas más las que te requería
Llamando tu nombre con herejías
Solo sabiendo que te perdí.
Solo trataba de enamorarte primero,
En este amor demencial.
Y tu fe me resultó imparcial
Ya que todo fue efímero.
Mi trofeo era tu boca,
Mi esperanza era tu mirada
Como estrella fugaz no queda nada,
Y tu presencia en mi nada provoca.
Y vuelvo a mis andanzas
Con mi corazón carroñado
Porque con tu negativa me has humillado,
Dejándome sólo con la desesperanza.
Pagano
Rebanaste y guardaste mi amor,
Lo fragmentaste para dilapidarlo durante la hambruna,
Y de mis expectativas no subsistió ninguna,
Todo pecado de tu rencor.
Por la noche me enteré de tu tragedia,
Entre tanto precisé de tu cariño,
Escudriñando a su madre aguardé como un niño.
Y solo obtuve tu rechazo y soberbia.
Incontables fueron las veces que pensé en ti,
Muchas más las que te requería
Llamando tu nombre con herejías
Solo sabiendo que te perdí.
Sunday, October 16, 2005
No EsCRiBe LiNDo No? PePeRiNs... SoS eXQuiSiTo... MaS RiCo Que eL YoGuR!!... La SoFiS... Te aMo!!
Necesidad:
Tengo que guardar lo que siento, tan severa con el que te confirió su corazón. Perenne el suplicio de tolerar la penuria de tu boca vestal. Inconmensurable es la oblación hecha por mí para atañerte pero jamás he sido correspondido por tus adictivos dotes enaltecidos por el deleite de su acción. Me esclaviza la sensatez que socava de maneras extenuantes y peligrosas en mi alma y de esta forma te mantengo redundante en mi reminiscencia sobre las fábulas que te circundan en atroces noches de ímpetu ajenas pero aún así carezco de valor y debo velar lo que siento para no sufrir en impávidas tinieblas de invierno sempiterno. Mi amor creció de condición inversamente proporcional a la pérdida de mi razón y todo se debe a la sombría atracción que tu persona induce en el arruinado lacayo del poseedor que sólo implora por albergar unos instantes de ti.
Malas intenciones:
La armonía musical te atonta de maneras inexplicables y con luces centellantes te desplazas hacia él, te entregas en sus brazos absorbida por el calor de la pasión que obra usurpando tu cuerpo por unos instantes. Como ofrenda tus labios evocan al fino baile de la sensualidad que se palpan con los suyos dando inicio al ritual del placer irrepetible. Tu conciencia se vuelve insostenible y fluyes en el mar sin sentimientos que desemboca en tu mirada. Te mantienes solemne y sobria pero por dentro clamas por presionarlo entre tus brazos y hacerlo presa de tus ambiciones más hurañas. Tus intenciones se tornan irrefrenables pero claudican al saber que esos ojos no pertenecen por quién tú esperas y desesperas, la suerte, sucia arpía, te juega una mala pasada y tú le permites que continúe su camino en búsqueda de otra víctima, la noche muere y con ella tus malas acciones.
Tengo que guardar lo que siento, tan severa con el que te confirió su corazón. Perenne el suplicio de tolerar la penuria de tu boca vestal. Inconmensurable es la oblación hecha por mí para atañerte pero jamás he sido correspondido por tus adictivos dotes enaltecidos por el deleite de su acción. Me esclaviza la sensatez que socava de maneras extenuantes y peligrosas en mi alma y de esta forma te mantengo redundante en mi reminiscencia sobre las fábulas que te circundan en atroces noches de ímpetu ajenas pero aún así carezco de valor y debo velar lo que siento para no sufrir en impávidas tinieblas de invierno sempiterno. Mi amor creció de condición inversamente proporcional a la pérdida de mi razón y todo se debe a la sombría atracción que tu persona induce en el arruinado lacayo del poseedor que sólo implora por albergar unos instantes de ti.
Malas intenciones:
La armonía musical te atonta de maneras inexplicables y con luces centellantes te desplazas hacia él, te entregas en sus brazos absorbida por el calor de la pasión que obra usurpando tu cuerpo por unos instantes. Como ofrenda tus labios evocan al fino baile de la sensualidad que se palpan con los suyos dando inicio al ritual del placer irrepetible. Tu conciencia se vuelve insostenible y fluyes en el mar sin sentimientos que desemboca en tu mirada. Te mantienes solemne y sobria pero por dentro clamas por presionarlo entre tus brazos y hacerlo presa de tus ambiciones más hurañas. Tus intenciones se tornan irrefrenables pero claudican al saber que esos ojos no pertenecen por quién tú esperas y desesperas, la suerte, sucia arpía, te juega una mala pasada y tú le permites que continúe su camino en búsqueda de otra víctima, la noche muere y con ella tus malas acciones.
Monday, October 10, 2005
PePeRiNo SeXTa... HeRMoSo... SoS HeRMoSo... !!!
Libido:
Que noche tan dulce. Como manipulas mis sentimientos, que insignificante marioneta del juicio de una niña. Tan virginal, tan santa, tan propensa a manejarme como ella suponga. Tan lejos y tan cerca te encuentro. Estas en otra ciudad, estas muy lejos de aquí pero tu control es tan fuerte que te siento cerca de mí. Maldigo los sentimientos que me circundan, tan solemne, tan insulsa, tan inexperta.
¿Dónde te encuentras bella doncella? ¡Permíteme llegar a la torre a la que se aferra tu corazón!
Pensar en ti solo me silencia pues borras cada palabra que conozco. Tan indescriptible apostura, tan irrefrenable pasión. Lo único que me detiene es el duro conocimiento que no me correspondes. Niegas tu amor a un desilusionado mendigo que vive vanas ilusiones por una imagen celestial. Cada noche miro al cielo tratando de encontrar tu rostro entre la luna y las estrellas, esplendorosos destellos emiten los hados. Insignificantes guiños de aceptación de los poderes omnipotentes. Dulce bella dama ¿Dónde te proteges ante las noches sombrías?¿Dónde se ubica tu oculto aposento? ¿Dónde entregaste tu corazón?
¡Oh! Eres la encantadora melodía que ingresa por mis oídos y rodea mi cabeza. Mi permanente obsesión. Mi imaginación vuela en situaciones de noches perfectas y largos atardeceres en los que me encuentro a tu lado. Como pesas en mi cabeza, como mareas mis sentidos al dar vueltas por mi mente. Me vuelvo testarudo al saber que entregas hoy tu alma a otro, que al cerrar tus ojos conjeturas otro rostro, otros labios. ¡Enfermiza necesidad carnal de sentir tus rosas bembos y tu pálida piel!
Gime mi yo interno, se sofoca y solo libera tensiones al gritar tu nombre ¡Marlene! Que fructuoso baladro. Se arraiga por mis entrañas la carencia de tu boca que solo dimite a flote la diaria penuria de tu ausencia. Estas eterna en mis entresijos desde la punta de los cabos hasta mi misma retina. El iris de mis ojos clama solo por la dulce piedad que inspira tu mirada. ¡Oh! Que minúsculo es el olvido en mi persona. Solo parece ayer cuando te vi por ultima vez, hace ya seis meses que permaneces en mis recuerdos. Dame el consentimiento, permíteme solo robar la castidad y pureza de tus labios. Solo entrégame la dulce caricia de tus manos sobre mi curtido rostro.
Solo permíteme convertir las tormentas que te acosan en suaves rocíos que acaricien tus mejillas. Solo déjame perdurar tu primavera para que cada día aprecies el ocaso en mi compañía. Solo regálame unos momentos para que los adorne con mi sola presencia. Solo hónrame y dime te amo y yo te regalare una vida de restitución. Cédeme tus días para que haga de ellos capítulos de la historia mas romántica aún no escrita.
Acongojado solo con la carencia de tus suspiros vivo cada día siempre expectante de ver tu figura en las lejanías de la tarde y con el sol sobre mi cabeza en las mañanas. Solo me calcino a fuego lento con las llamaradas que son despedidas por las frustradas ilusiones de encontrarte una semana de estas... Acongójame.
¿Recuerdas?
Recuerdas esas frías noches de invierno donde me permitías gozar de tu presencia. Dónde el tiempo solo era una parábola de los ancianos y en nuestras personas se ocultaba la perpetuidad de las cosas porque cada segundo entre nosotros era eterno.
Recuerdas esas aburridas noches donde cada momento que me necesitabas solo me buscabas con la mirada y yo asistía solo con mi sonrisa. Esas deshojadas y oscuras jornadas donde solo me hacías reír con tu armoniosa voz como herramienta.
Recuerdas esos calurosos días donde nos fugábamos de la realidad y nos introducíamos en la insulsa promiscuidad del amor. Dónde solo la situación daba para escapar hacia ese lugar distante que era solo nuestro, ese secreto de dos.
Recuerdas lo emocionado que me encontraba cada vez que en medio de la multitud yo te distinguía. Y la sonrisa que plasmabas en mí solo por acercarte. De los gratos momentos en que nos diferenciábamos de los demás únicamente por nuestra picaresca personalidad.
Recuerdas esa última tarde donde caminamos bajo las hojas secas y ese gran parque en el que solo coexistíamos vos y yo. Esa tarde donde el sol brillaba suavemente y solo magnificaba su presencia con un esplendoroso rayo que nos escoltaba paseándose delante de nosotros. Esa tarde donde me di cuenta que te amaba, esa tarde que te diste cuenta de lo nuestro, ese día que te regale una flor, el símbolo de mi amor, humilde pero hermoso, pequeño pero colosal, insignificante pero simbólico. ¿Lo recuerdas? Porque parece que no es así...
Que noche tan dulce. Como manipulas mis sentimientos, que insignificante marioneta del juicio de una niña. Tan virginal, tan santa, tan propensa a manejarme como ella suponga. Tan lejos y tan cerca te encuentro. Estas en otra ciudad, estas muy lejos de aquí pero tu control es tan fuerte que te siento cerca de mí. Maldigo los sentimientos que me circundan, tan solemne, tan insulsa, tan inexperta.
¿Dónde te encuentras bella doncella? ¡Permíteme llegar a la torre a la que se aferra tu corazón!
Pensar en ti solo me silencia pues borras cada palabra que conozco. Tan indescriptible apostura, tan irrefrenable pasión. Lo único que me detiene es el duro conocimiento que no me correspondes. Niegas tu amor a un desilusionado mendigo que vive vanas ilusiones por una imagen celestial. Cada noche miro al cielo tratando de encontrar tu rostro entre la luna y las estrellas, esplendorosos destellos emiten los hados. Insignificantes guiños de aceptación de los poderes omnipotentes. Dulce bella dama ¿Dónde te proteges ante las noches sombrías?¿Dónde se ubica tu oculto aposento? ¿Dónde entregaste tu corazón?
¡Oh! Eres la encantadora melodía que ingresa por mis oídos y rodea mi cabeza. Mi permanente obsesión. Mi imaginación vuela en situaciones de noches perfectas y largos atardeceres en los que me encuentro a tu lado. Como pesas en mi cabeza, como mareas mis sentidos al dar vueltas por mi mente. Me vuelvo testarudo al saber que entregas hoy tu alma a otro, que al cerrar tus ojos conjeturas otro rostro, otros labios. ¡Enfermiza necesidad carnal de sentir tus rosas bembos y tu pálida piel!
Gime mi yo interno, se sofoca y solo libera tensiones al gritar tu nombre ¡Marlene! Que fructuoso baladro. Se arraiga por mis entrañas la carencia de tu boca que solo dimite a flote la diaria penuria de tu ausencia. Estas eterna en mis entresijos desde la punta de los cabos hasta mi misma retina. El iris de mis ojos clama solo por la dulce piedad que inspira tu mirada. ¡Oh! Que minúsculo es el olvido en mi persona. Solo parece ayer cuando te vi por ultima vez, hace ya seis meses que permaneces en mis recuerdos. Dame el consentimiento, permíteme solo robar la castidad y pureza de tus labios. Solo entrégame la dulce caricia de tus manos sobre mi curtido rostro.
Solo permíteme convertir las tormentas que te acosan en suaves rocíos que acaricien tus mejillas. Solo déjame perdurar tu primavera para que cada día aprecies el ocaso en mi compañía. Solo regálame unos momentos para que los adorne con mi sola presencia. Solo hónrame y dime te amo y yo te regalare una vida de restitución. Cédeme tus días para que haga de ellos capítulos de la historia mas romántica aún no escrita.
Acongojado solo con la carencia de tus suspiros vivo cada día siempre expectante de ver tu figura en las lejanías de la tarde y con el sol sobre mi cabeza en las mañanas. Solo me calcino a fuego lento con las llamaradas que son despedidas por las frustradas ilusiones de encontrarte una semana de estas... Acongójame.
¿Recuerdas?
Recuerdas esas frías noches de invierno donde me permitías gozar de tu presencia. Dónde el tiempo solo era una parábola de los ancianos y en nuestras personas se ocultaba la perpetuidad de las cosas porque cada segundo entre nosotros era eterno.
Recuerdas esas aburridas noches donde cada momento que me necesitabas solo me buscabas con la mirada y yo asistía solo con mi sonrisa. Esas deshojadas y oscuras jornadas donde solo me hacías reír con tu armoniosa voz como herramienta.
Recuerdas esos calurosos días donde nos fugábamos de la realidad y nos introducíamos en la insulsa promiscuidad del amor. Dónde solo la situación daba para escapar hacia ese lugar distante que era solo nuestro, ese secreto de dos.
Recuerdas lo emocionado que me encontraba cada vez que en medio de la multitud yo te distinguía. Y la sonrisa que plasmabas en mí solo por acercarte. De los gratos momentos en que nos diferenciábamos de los demás únicamente por nuestra picaresca personalidad.
Recuerdas esa última tarde donde caminamos bajo las hojas secas y ese gran parque en el que solo coexistíamos vos y yo. Esa tarde donde el sol brillaba suavemente y solo magnificaba su presencia con un esplendoroso rayo que nos escoltaba paseándose delante de nosotros. Esa tarde donde me di cuenta que te amaba, esa tarde que te diste cuenta de lo nuestro, ese día que te regale una flor, el símbolo de mi amor, humilde pero hermoso, pequeño pero colosal, insignificante pero simbólico. ¿Lo recuerdas? Porque parece que no es así...
PePeRiNo Te aMo Tu PePeRiNa... TuS LeTraS SoN De DioSeS... !!!
Felicidad
Llévame, atráeme hacia esa boca. Embriágame del dulce sabor de tus bembos. Malversa mis pensamientos y piérdeme en el bosque de tu rostro. Explota mis necesidades de ti, succiona mi miseria, mi penuria y mi infortunio y conviértelos en felicidad. Regálame esos labios y olvida que alguna vez fueron tuyos. Vuélvete negligente y omite tus carnosos y adictivos dotes. Entrégamelos, un minuto, solo uno conviértelos en mi propiedad. Dame esa envoltura de las perlas que se ocultan en tu inocente e incólume boca. Solo una noche permíteme ser el filtro que se posa en tu boca, solo uno y verás hasta donde se eleva mi instinto animal. Si me das tu cualidad por una hora prometo que solo sentirá la gentil dulzura de mis labios, de mis rosas labios que mueren por los tuyos.
Desesperación
Son míos, serán míos, entrégamelos, recorre mi piel, siente mi rostro, acaricia mis mejillas, ámame. Quiéreme, eres mi irrefrenable carencia. ¡Oh! Dulce néctar del río de los todopoderosos, debo expropiar esa boca, delineada, pálida y a su vez tan viva. Pequeña, la quiero, tocar, despacio, apenas registras mi dedo que solo pasa lentamente sobre esos bembos. ¡Son míos!
Enfermedad
Cúrame, porque no te mueres, porque te siento tan adictiva. No esta todo bien, maldita desencadenadora de reacciones, maldita enzima de corazón, estimulante del alma, estupefaciente del amor. Porque no duermes, ¿Cuánto me quieres?, ¿Cuánto te quiero?, Desperdicio de la razón, espacio en blanco del libro de la vida. Un beso, un solo beso...
"Mis primeras letras" (esquema A-B-B-A)
Mil mares he surcado y esperado
Aguarde sentado solo por ti un siglo
Rezándole al gran dios con sigilo
Lo único que pedía es que estuvieras a mi lado
Eres la idea en mi cabeza
Nublas la idoneidad de mi ser
Entonar tu nombre me hace enrojecer
Tan serena te conjeturo con pereza
El angelito que vuela en mi imaginación
Al que admiro sin esperanza
Muy lejano de que algún día pueda acompañarme en mis andanzas
O solo un grito mudo de mi desesperación
Llévame, atráeme hacia esa boca. Embriágame del dulce sabor de tus bembos. Malversa mis pensamientos y piérdeme en el bosque de tu rostro. Explota mis necesidades de ti, succiona mi miseria, mi penuria y mi infortunio y conviértelos en felicidad. Regálame esos labios y olvida que alguna vez fueron tuyos. Vuélvete negligente y omite tus carnosos y adictivos dotes. Entrégamelos, un minuto, solo uno conviértelos en mi propiedad. Dame esa envoltura de las perlas que se ocultan en tu inocente e incólume boca. Solo una noche permíteme ser el filtro que se posa en tu boca, solo uno y verás hasta donde se eleva mi instinto animal. Si me das tu cualidad por una hora prometo que solo sentirá la gentil dulzura de mis labios, de mis rosas labios que mueren por los tuyos.
Desesperación
Son míos, serán míos, entrégamelos, recorre mi piel, siente mi rostro, acaricia mis mejillas, ámame. Quiéreme, eres mi irrefrenable carencia. ¡Oh! Dulce néctar del río de los todopoderosos, debo expropiar esa boca, delineada, pálida y a su vez tan viva. Pequeña, la quiero, tocar, despacio, apenas registras mi dedo que solo pasa lentamente sobre esos bembos. ¡Son míos!
Enfermedad
Cúrame, porque no te mueres, porque te siento tan adictiva. No esta todo bien, maldita desencadenadora de reacciones, maldita enzima de corazón, estimulante del alma, estupefaciente del amor. Porque no duermes, ¿Cuánto me quieres?, ¿Cuánto te quiero?, Desperdicio de la razón, espacio en blanco del libro de la vida. Un beso, un solo beso...
"Mis primeras letras" (esquema A-B-B-A)
Mil mares he surcado y esperado
Aguarde sentado solo por ti un siglo
Rezándole al gran dios con sigilo
Lo único que pedía es que estuvieras a mi lado
Eres la idea en mi cabeza
Nublas la idoneidad de mi ser
Entonar tu nombre me hace enrojecer
Tan serena te conjeturo con pereza
El angelito que vuela en mi imaginación
Al que admiro sin esperanza
Muy lejano de que algún día pueda acompañarme en mis andanzas
O solo un grito mudo de mi desesperación
Mi aMoUr!!! PePeRiNiTuS!!... La SoFiS
Adoleces
No me impresiona tu mirada, y no me derrite tu sonrisa. Pero me mata tu desprecio por mí. Si tanto me emocioné al distinguirte no intuyo la miseria, tu insignificante afición que ofreces a mi persona, siempre que yo me desesperé por ti. Y con mis comentarios por armas te calcinas en ennegrecidos pensamientos de mi ser, tratas de enhebrar palabras para permanecer coherente pero tu yo interno te socava por tu insuficiencia amorosa.
No me impresiona tu mirada, y no me derrite tu sonrisa. Pero me mata tu desprecio por mí. Si tanto me emocioné al distinguirte no intuyo la miseria, tu insignificante afición que ofreces a mi persona, siempre que yo me desesperé por ti. Y con mis comentarios por armas te calcinas en ennegrecidos pensamientos de mi ser, tratas de enhebrar palabras para permanecer coherente pero tu yo interno te socava por tu insuficiencia amorosa.
La CuaRTa PaRTe eS MuY LiNDa... Mi aMoRCiTo PePeRiNo QuE LiNDo QuE eSCRiBiS!
Arteria:
Siente mi sangre, palpita con mis recuerdos. Siente como mi pecho estalla en un flujo maléfico de sentimientos perdidos. Pulsaciones, tan tajantes, tan solas, es un grito cortado de auxilio. El miedo ciego de mi desesperación, el último susurro de normalidad. Silencio, se corta la armonía por mí mismo cuerpo, un ruido seco, dice tu nombre en cada pulso. Marlene, Marlene, Marlene, cuando caiga en la realidad, cuando me dé cuenta que no puedo tenerte, ese día dejaré de decir tu nombre. Ese día moriré en paz.
Embriaguez:
Noches de soledad, tus ojos en mí y yo a tus pies. Vos me estas buscando y yo no sé que querés. No me das esperanzas pero continúas igual, ilusiones. Solo déjame volver, verás mi sien, mi nuca y mi figura al marcharse. Ahora solo queda el viento, el aire cambió su forma de susurrar, el cielo se tiñe de gris, se enfada por mí. El agua aparece, no puedo volar, el flujo crece y decrece, no me dejas volver. No me das salida, solo el abandono mental...
Delirios:
Te dejé ir, ese día estabas tan risueña. Tan acompañada, me dije que no eras para mí. Y así fue como te dejé ir. ¿No me recuerdas verdad? Solo piensas que no existí. Que no te amé, estas errada, mi amor por ti no tuvo limites, pero no sabes que ocurrió, solo fue que te dejé ir.
Mírala
Mírala como se prepara. Se retira al baño, se observa en el espejo, pasa pintura por sus labios y se remoja la boca. Rojo dulzura, su color. Se entristece su rostro y se acuerda de mí, pone su mano sobre el reflejo de su perfil, y sonríe, sus facciones se vuelven vivas de nuevo. Sale del baño y se prepara para besar, entrega su boca a ese hombre que no soy yo...
Te soñé
Ayer te soñé. Tal como eras. Tenía la esperanza de no estar durmiendo y de verte de nuevo. Sonreías y decías que me extrañaste, caminamos por la costanera de nuestra ciudad y por un parque. Me pediste que nos detuviéramos, te aquejaba el calor y el sol resplandeciente. Estabas agitada, pequeñas gotas de sudor enaltecían tu humanidad, eras perfecta. Miraste al suelo y te quebraste en llanto, me partiste en dos porque no soporto verte llorar. Me pedías perdón por haber desaparecido, yo lagrimeaba solo de saber que todo era verdad. Noches tan solas, mañanas abandonadas y tardes aburridas. Te necesité, y desperté. Te fuiste de nuevo, te habías marchado, otra vez acompañado solo de la soledad.
Él
Está sentado en la noche, solo con un vaso como único amigo. Mira esos ojos rasgados de tristeza. Mira esa boca no prueba tus labios. Mira lo devastador de tu amor. Carece de cariño y lo demuestra con su rostro. Necesita de ti y por eso lleva su cabeza a gachas. Su valor se encorva por el sufrimiento que le causas. Así lo dejaste, así está él...
Te fuiste
Ya te fuiste, la puerta claudicó detrás de ti. Renuncié a ti. Adiós, vete ya, solo me haces mal. Dañino amor de otoño, vete, ya te fuiste.
El amor apesta
Asco, vuelves repulsivo mi organismo solo al pensar en amor, te aborrezco, el amor apesta. Lo odio, no te necesito porque no quiero sufrir. El amor apesta. Sentimiento insurgente y rebelde que rehúsa a mantenerse fuera de mí, lo resiento, me vuelve vulnerable y no lo puedo omitir, me das asco.
Siente mi sangre, palpita con mis recuerdos. Siente como mi pecho estalla en un flujo maléfico de sentimientos perdidos. Pulsaciones, tan tajantes, tan solas, es un grito cortado de auxilio. El miedo ciego de mi desesperación, el último susurro de normalidad. Silencio, se corta la armonía por mí mismo cuerpo, un ruido seco, dice tu nombre en cada pulso. Marlene, Marlene, Marlene, cuando caiga en la realidad, cuando me dé cuenta que no puedo tenerte, ese día dejaré de decir tu nombre. Ese día moriré en paz.
Embriaguez:
Noches de soledad, tus ojos en mí y yo a tus pies. Vos me estas buscando y yo no sé que querés. No me das esperanzas pero continúas igual, ilusiones. Solo déjame volver, verás mi sien, mi nuca y mi figura al marcharse. Ahora solo queda el viento, el aire cambió su forma de susurrar, el cielo se tiñe de gris, se enfada por mí. El agua aparece, no puedo volar, el flujo crece y decrece, no me dejas volver. No me das salida, solo el abandono mental...
Delirios:
Te dejé ir, ese día estabas tan risueña. Tan acompañada, me dije que no eras para mí. Y así fue como te dejé ir. ¿No me recuerdas verdad? Solo piensas que no existí. Que no te amé, estas errada, mi amor por ti no tuvo limites, pero no sabes que ocurrió, solo fue que te dejé ir.
Mírala
Mírala como se prepara. Se retira al baño, se observa en el espejo, pasa pintura por sus labios y se remoja la boca. Rojo dulzura, su color. Se entristece su rostro y se acuerda de mí, pone su mano sobre el reflejo de su perfil, y sonríe, sus facciones se vuelven vivas de nuevo. Sale del baño y se prepara para besar, entrega su boca a ese hombre que no soy yo...
Te soñé
Ayer te soñé. Tal como eras. Tenía la esperanza de no estar durmiendo y de verte de nuevo. Sonreías y decías que me extrañaste, caminamos por la costanera de nuestra ciudad y por un parque. Me pediste que nos detuviéramos, te aquejaba el calor y el sol resplandeciente. Estabas agitada, pequeñas gotas de sudor enaltecían tu humanidad, eras perfecta. Miraste al suelo y te quebraste en llanto, me partiste en dos porque no soporto verte llorar. Me pedías perdón por haber desaparecido, yo lagrimeaba solo de saber que todo era verdad. Noches tan solas, mañanas abandonadas y tardes aburridas. Te necesité, y desperté. Te fuiste de nuevo, te habías marchado, otra vez acompañado solo de la soledad.
Él
Está sentado en la noche, solo con un vaso como único amigo. Mira esos ojos rasgados de tristeza. Mira esa boca no prueba tus labios. Mira lo devastador de tu amor. Carece de cariño y lo demuestra con su rostro. Necesita de ti y por eso lleva su cabeza a gachas. Su valor se encorva por el sufrimiento que le causas. Así lo dejaste, así está él...
Te fuiste
Ya te fuiste, la puerta claudicó detrás de ti. Renuncié a ti. Adiós, vete ya, solo me haces mal. Dañino amor de otoño, vete, ya te fuiste.
El amor apesta
Asco, vuelves repulsivo mi organismo solo al pensar en amor, te aborrezco, el amor apesta. Lo odio, no te necesito porque no quiero sufrir. El amor apesta. Sentimiento insurgente y rebelde que rehúsa a mantenerse fuera de mí, lo resiento, me vuelve vulnerable y no lo puedo omitir, me das asco.
PeRo a VeCeS LaS TeRceRaS PaRteS SoN BueNaS...
Nadie te quiere
Vil semillita apartada de la granja, solo morirás a merced del sol porque el amor de la tierra te aparto de tus hermanas, porque nadie te quiere. No mereces misericordia, no tienes perdón ni consuelo, solo los densos rayos de sol te sofocarán lentamente hasta que al final solo quede un reflejo seco de lo injusto de la vida, porque nadie te quiere.
Superficial
No me importan tus quejas y sentimientos, abstente de las cosas de verdadera relevancia y mata tu sensibilidad. Olvida los momento inmortales y asesina la intimidad que nos une, solo alístate que debemos salir a bailar.
Volviste
Porque, porque tengo que volver a pensar en ti. Eras ajena a mi memoria, al fin te olvide, destruiste la estructura de mi pasión y solo volviste para observar tu obra. Mala espina me inspiras. Regresaste y con un mohín sofocaste la hoguera de incertidumbre que desfilaba por mi cabeza. Maldito baladro de insurrección de amor. Simplemente quiero no pecar de ignorancia, cuán maléfica eres; Del porque de tu reinserción en mi vida. Muchacha de ojos pardos del tiempo, indigna de mi pasión y fiduciaria de mi fidelidad, cuán desleal has sido a mis sentimientos que te conciernen. No pretendas que ahora todo sean rosas después de haberme hecho pasar por el mismo bermellón de esas flores pero del fervoroso infierno, llamas sempiternas de soledad y desesperación gratuita. Maldito yugo que me tira hacia lo insondable del marjal de afecto no correspondido, eres el enlace que me liga al sufrimiento, eres dolor puro y eres lo que ambiciono, quiero sollozar, increpar y herirme, todo para atañer tu cariño.
Antaño
Hace mil años exististe solo para perdurar mi amor, así como te extinguiste simplemente borraste lo que por ti sentía con un ligero soplido del viento de la modernidad. Mis ideas cambiantes y mi poca insistencia hizo que tu huella desapareciera a paso lento. El tiempo fue mi único testigo porque te jugué a perder, me arrepiento de haberte liberado, hubiese preferido cortarte las alas mi querida paloma y enjaularte en mi corazón, y sí, te jugué a perder y la tierra de antaño siempre remembrará que yo fui quien te dejó volar.
Amiga
Gracias, solo bendiciones, buenos pensamientos, gentilezas, elegancias y gallardías. Siempre acompañándome, siempre soportando mis fricciones y mis personalidades cambiantes. Mi yo interno sació sus necesidades retraídas de confianza. Eres la única persona que no despreció al corazón de piedra y floreció sus necesidades de amistad, ¡Gracias amiga!
Magia
Discrepancia de sentidos, anonadado en la razón, cuál fue el hechizo que utilizaste que capturó mi corazón. Si solo espinas son tus siembras, y sobre mi buena fe tú cultivas; no entiendo por qué me cautivas por maleficio o indecisión. Pero sobre tu conjuro yo vivo, aunque mucho sobre ti repito, si solo fuese veneno o magia en mi mente; Porque en mis pensamientos se mantiene ardiente, esa dulce fantasía, que esa tarde de verano, aquella boca fuese mía, y nos tomemos de las manos.
Vil semillita apartada de la granja, solo morirás a merced del sol porque el amor de la tierra te aparto de tus hermanas, porque nadie te quiere. No mereces misericordia, no tienes perdón ni consuelo, solo los densos rayos de sol te sofocarán lentamente hasta que al final solo quede un reflejo seco de lo injusto de la vida, porque nadie te quiere.
Superficial
No me importan tus quejas y sentimientos, abstente de las cosas de verdadera relevancia y mata tu sensibilidad. Olvida los momento inmortales y asesina la intimidad que nos une, solo alístate que debemos salir a bailar.
Volviste
Porque, porque tengo que volver a pensar en ti. Eras ajena a mi memoria, al fin te olvide, destruiste la estructura de mi pasión y solo volviste para observar tu obra. Mala espina me inspiras. Regresaste y con un mohín sofocaste la hoguera de incertidumbre que desfilaba por mi cabeza. Maldito baladro de insurrección de amor. Simplemente quiero no pecar de ignorancia, cuán maléfica eres; Del porque de tu reinserción en mi vida. Muchacha de ojos pardos del tiempo, indigna de mi pasión y fiduciaria de mi fidelidad, cuán desleal has sido a mis sentimientos que te conciernen. No pretendas que ahora todo sean rosas después de haberme hecho pasar por el mismo bermellón de esas flores pero del fervoroso infierno, llamas sempiternas de soledad y desesperación gratuita. Maldito yugo que me tira hacia lo insondable del marjal de afecto no correspondido, eres el enlace que me liga al sufrimiento, eres dolor puro y eres lo que ambiciono, quiero sollozar, increpar y herirme, todo para atañer tu cariño.
Antaño
Hace mil años exististe solo para perdurar mi amor, así como te extinguiste simplemente borraste lo que por ti sentía con un ligero soplido del viento de la modernidad. Mis ideas cambiantes y mi poca insistencia hizo que tu huella desapareciera a paso lento. El tiempo fue mi único testigo porque te jugué a perder, me arrepiento de haberte liberado, hubiese preferido cortarte las alas mi querida paloma y enjaularte en mi corazón, y sí, te jugué a perder y la tierra de antaño siempre remembrará que yo fui quien te dejó volar.
Amiga
Gracias, solo bendiciones, buenos pensamientos, gentilezas, elegancias y gallardías. Siempre acompañándome, siempre soportando mis fricciones y mis personalidades cambiantes. Mi yo interno sació sus necesidades retraídas de confianza. Eres la única persona que no despreció al corazón de piedra y floreció sus necesidades de amistad, ¡Gracias amiga!
Magia
Discrepancia de sentidos, anonadado en la razón, cuál fue el hechizo que utilizaste que capturó mi corazón. Si solo espinas son tus siembras, y sobre mi buena fe tú cultivas; no entiendo por qué me cautivas por maleficio o indecisión. Pero sobre tu conjuro yo vivo, aunque mucho sobre ti repito, si solo fuese veneno o magia en mi mente; Porque en mis pensamientos se mantiene ardiente, esa dulce fantasía, que esa tarde de verano, aquella boca fuese mía, y nos tomemos de las manos.
SieMpRe LaS SeCueLaS SoN MaLaS... PeRo eStA...
Pozo
Si tu boca fuese el pozo, que se ubica en los desiertos, cada mañana te visitaría, cada tarde probaría tu contenido y cada noche te agradecería. Porque de tu agua yo viviría, porque de ti yo dispensaría y solo en mi mente habitarías como mi mayor necesidad, necesito tu agua, necesito tu boca, necesito de ti.
Alegría
No pienses más en los malos momentos que te otorgó, no pienses en las lágrimas que por esa persona desperdiciaste, siquiera en los instantes que te invadió la tristeza. Imagínate sólo la última sonrisa que te regaló, o el día que todo salió perfecto, ese día que se grabó en tu memoria ya sea por el sol que acariciaba con sus rayos o la tierna llovizna que el cielo te encomendó, esa sonrisa que selló ese día juntos, abrazados o de la mano. La anteúltima caminata donde no pensabas que pasará mañana. Ese día que todo estaba húmedo y parecía llover, pero aún te daban ganas de ver a esa persona especial. O las lágrimas que derramaste derrochando felicidad pura por el regalo inesperado que te dio. ¿Qué es la alegría entonces?. Son esas maripositas que sentís en el estomago cuando él o ella te obsequia un caramelo, cuando simplemente te da una hoja que dice te quiero, o escuetamente cuando está ahí, cuando tiene que estar. Alegría...
Números
Si te digo te quiero hoy, son tres veces que pensé en ti en el día, y si pensé tres veces en ti hoy es porque en el mes tuvimos noventa momentos imaginarios, si por cada día que te quiero, te dije seis veces que te amo, es porque ciento ochenta veces en abril necesité decírtelo, y si te digo te extraño, es porque no me alcanza hoy con solo verte, y si con un solo día no me alcanza, siete días son insuficientes, si cuatro semanas son mis penurias, un año es mi calvario, si porque en un año me sos infaltable quiere decir que cada día mas aprecio nuestro momentos.
Febrero
Por primera vez te vi, un veintiocho de febrero, if i didn’t try to talk to you was beacause you were so pretty. Un año después todavía considero victoria el día que te hable o pedí tu correo. Esa adrenalina que corrió por mis venas o el simple hecho que para decirte algo tarde una hora quieto a lado tuyo. Estabas sentada a mi derecha y tenías una mochila color marrón crema. Que arrepentido me encuentro de verte y no hablarte, esquivar la mirada y dejarte pasar. Hablar contigo y no decirte lo que siento, solo ser una sombra de quien quiero ser. Ahora pasó otro febrero y no me surge la valentía de demostrar los sentimientos escondidos, otro febrero...
Traición
Cuan insurrectos son tus sentimientos; Cuán obtusa es tu perspectiva que no vio mis intentos de dominar tu corazón. Es por eso que lo que haces me hiede a traición y lo presiento como enemigo; Pues ya sea sin malas intenciones te enamoraste de mi amigo. Pero si con eso no te basta y por casualidad te diste cuenta de mis acciones yo lo veo como maldad porque sé de sus designios; Lo que me pasa parece de juego de un omnipotente que retoza con sus vecinos, ya sea con mis amigos o para verme sufrir con mis amoríos.
Si tu boca fuese el pozo, que se ubica en los desiertos, cada mañana te visitaría, cada tarde probaría tu contenido y cada noche te agradecería. Porque de tu agua yo viviría, porque de ti yo dispensaría y solo en mi mente habitarías como mi mayor necesidad, necesito tu agua, necesito tu boca, necesito de ti.
Alegría
No pienses más en los malos momentos que te otorgó, no pienses en las lágrimas que por esa persona desperdiciaste, siquiera en los instantes que te invadió la tristeza. Imagínate sólo la última sonrisa que te regaló, o el día que todo salió perfecto, ese día que se grabó en tu memoria ya sea por el sol que acariciaba con sus rayos o la tierna llovizna que el cielo te encomendó, esa sonrisa que selló ese día juntos, abrazados o de la mano. La anteúltima caminata donde no pensabas que pasará mañana. Ese día que todo estaba húmedo y parecía llover, pero aún te daban ganas de ver a esa persona especial. O las lágrimas que derramaste derrochando felicidad pura por el regalo inesperado que te dio. ¿Qué es la alegría entonces?. Son esas maripositas que sentís en el estomago cuando él o ella te obsequia un caramelo, cuando simplemente te da una hoja que dice te quiero, o escuetamente cuando está ahí, cuando tiene que estar. Alegría...
Números
Si te digo te quiero hoy, son tres veces que pensé en ti en el día, y si pensé tres veces en ti hoy es porque en el mes tuvimos noventa momentos imaginarios, si por cada día que te quiero, te dije seis veces que te amo, es porque ciento ochenta veces en abril necesité decírtelo, y si te digo te extraño, es porque no me alcanza hoy con solo verte, y si con un solo día no me alcanza, siete días son insuficientes, si cuatro semanas son mis penurias, un año es mi calvario, si porque en un año me sos infaltable quiere decir que cada día mas aprecio nuestro momentos.
Febrero
Por primera vez te vi, un veintiocho de febrero, if i didn’t try to talk to you was beacause you were so pretty. Un año después todavía considero victoria el día que te hable o pedí tu correo. Esa adrenalina que corrió por mis venas o el simple hecho que para decirte algo tarde una hora quieto a lado tuyo. Estabas sentada a mi derecha y tenías una mochila color marrón crema. Que arrepentido me encuentro de verte y no hablarte, esquivar la mirada y dejarte pasar. Hablar contigo y no decirte lo que siento, solo ser una sombra de quien quiero ser. Ahora pasó otro febrero y no me surge la valentía de demostrar los sentimientos escondidos, otro febrero...
Traición
Cuan insurrectos son tus sentimientos; Cuán obtusa es tu perspectiva que no vio mis intentos de dominar tu corazón. Es por eso que lo que haces me hiede a traición y lo presiento como enemigo; Pues ya sea sin malas intenciones te enamoraste de mi amigo. Pero si con eso no te basta y por casualidad te diste cuenta de mis acciones yo lo veo como maldad porque sé de sus designios; Lo que me pasa parece de juego de un omnipotente que retoza con sus vecinos, ya sea con mis amigos o para verme sufrir con mis amoríos.
PePeRiNo aL aTaQuE
Hola como les va? Les presento a la faceta mas sensible del Enema Moral... ¿Y que mejor manera de iniciar algo que con material inédito ¿no? Bueno pues, ni modo, ahí les va...
Desesperación
Siento la furia como emerge y me desborda. Cuanta avidez por explotar. Neta potestad de venganza que germina, solloza en mi cognición y logra que tiemble mi sensatez. Me predispongo al cambio y me someto a la corriente que retorna de mi ser. Extirpan primero los alaridos de padecimientos destronando las armas de la cordialidad y dando lugar a la barbarie, envuelto en el sortilegio de la pujanza abdica la intransigencia de la razón, todo es un taciturno grito de la desesperación.
Reina de piedra
En centellantes reflejos tu rostro aún perdura como vestigio arcaico sobre la tierra árida del corazón, del amor que alguna vez fue dueña hoy nada permanece. Como una foto rancia tu alma se sepulta en la desolada alquería instaurada por tu abandono y así reina de piedra desbastas todo lo que tu dedillo hurga. Infiel seguidora del llanto sólo ameritas que la parca toque tu portezuela bellaca taumaturga de la dulzura.
Tu boca
Relamiendo tu boca pruebas el sabor vedado, así el dulce experimento juega con tu paladar y recae en tu interior. Creando el amor con tus sentidos se disipa la impresión de sensualidad e inocencia en relámpagos y necesitas más. Ligera adicción del estimulador de gustos acompañado por la delicada fragancia de virginidad.
Tesoro
Guardaste mi amor en un cofre para jamás sacarlo, poco a poco tornaste añejos mis sentimientos hasta que se volvieron una reliquia preciada. Cuando trataste de recuperarlos el tiempo mató lo nuestro y tu beldad no hacía justicia a lo que se atesoraba. Esas palabras tenían el peso que se quitó a tu amor por la década de omisión, maldita explotadora de dichos divinos y palabras mil veces asesinadas por el escritor, baladro del poeta en aprietos e insignificante y monótono sonido de adiós tu recibes...
Desesperación
Siento la furia como emerge y me desborda. Cuanta avidez por explotar. Neta potestad de venganza que germina, solloza en mi cognición y logra que tiemble mi sensatez. Me predispongo al cambio y me someto a la corriente que retorna de mi ser. Extirpan primero los alaridos de padecimientos destronando las armas de la cordialidad y dando lugar a la barbarie, envuelto en el sortilegio de la pujanza abdica la intransigencia de la razón, todo es un taciturno grito de la desesperación.
Reina de piedra
En centellantes reflejos tu rostro aún perdura como vestigio arcaico sobre la tierra árida del corazón, del amor que alguna vez fue dueña hoy nada permanece. Como una foto rancia tu alma se sepulta en la desolada alquería instaurada por tu abandono y así reina de piedra desbastas todo lo que tu dedillo hurga. Infiel seguidora del llanto sólo ameritas que la parca toque tu portezuela bellaca taumaturga de la dulzura.
Tu boca
Relamiendo tu boca pruebas el sabor vedado, así el dulce experimento juega con tu paladar y recae en tu interior. Creando el amor con tus sentidos se disipa la impresión de sensualidad e inocencia en relámpagos y necesitas más. Ligera adicción del estimulador de gustos acompañado por la delicada fragancia de virginidad.
Tesoro
Guardaste mi amor en un cofre para jamás sacarlo, poco a poco tornaste añejos mis sentimientos hasta que se volvieron una reliquia preciada. Cuando trataste de recuperarlos el tiempo mató lo nuestro y tu beldad no hacía justicia a lo que se atesoraba. Esas palabras tenían el peso que se quitó a tu amor por la década de omisión, maldita explotadora de dichos divinos y palabras mil veces asesinadas por el escritor, baladro del poeta en aprietos e insignificante y monótono sonido de adiós tu recibes...
